miércoles, 13 de enero de 2010

HÁBLAME DE TI


Siempre me han fascinado los refranes, las frases hechas, las muletillas que utilizamos al hablar, las palabras que se repiten invariablemente en determinadas situaciones…ya sabéis: “pero bueno”, “en fín”, “que se le va a hacer” , …Parecen tan inofensivas ¿verdad? Sin embargo, algo esconden…O mejor dicho, algo están queriendo decir sin decirse. Y es que hacemos difícil lo fácil. Insinuamos, medio decimos, medio ocultamos, parafraseamos…¡todo menos mensajes sencillos y claros!

¿Cuántas situaciones comprometidas nos ahorraríamos si habláramos con claridad? ¿Cuántos malos entendidos evitaríamos convertirlos en precisamente eso, malos entendidos?

El mundo de las palabras. Fascinante.

A veces, cuando escucho a alguien repetir con tanta insistencia algunas palabras o frases, me pregunto: ¿será consciente de que hace eso? Y a veces, me tienta señalárselo. Pienso que es importante tomar consciencia de lo que decimos (y de cómo lo decimos), porque nos da mucha información acerca de lo que pasa por nuestras cabezas y por nuestras entrañas. Parece una locura, ¿verdad? Somos lo que decimos…¿o creemos serlo?

“Es que soy tan impulsiva, tan visceral!”

Vaya, ¿entonces eres esclava de tus vísceras, en lugar de su dueña? ¿Es eso lo que estás queriendo decir?


“¡Es que yo soy así!”

¡Caray, amigo, pues deja de serlo! ¿eres rígido, inflexible e incapaz de aceptar el menor cambio? ¿es eso?

“Yo soy muy sincera. Digo todo lo que pienso”

¿Pero piensas todo lo que dices?

Luego, hay otras palabras, mucho más dañinas, que son aquellas que uno se autoatribuye, sin cuestionárselas siquiera, porque creció creyéndoselas, quien sabe si alguna vez le pertenecieron…

He visto personas absolutamente seguras de sí mismas al pronunciar cosas como “Es que soy tan egoísta” “soy tan poca cosa” “soy tan aburrida” “soy tan estúpido”…Y así una lista infinita. Que duda cabe que si nos repetimos muy a menudo estas “verdades” , formarán parte de nosotros.
Nos creemos lo que nos decimos.

El mundo de las palabras….Fascinante.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que interesante me parece este tema que planteas, Maite! Es este tipo de detalles que ni nos cuéstionamos en conversaciones cotidianas, y que pueden hacernos meter la pata en situaciones importantes de la vida y hacernos parecer hasta ignorantes o desinformados.
Desde que aprendí, en terapia, la frase "somos esclavos de nuestras palabras", voy con mucho mas cuidado con ellas.
Tambien pienso que hay personas que dicen frases hechas que simplemente les suenan bien y no saben ni lo que significa (quizás sea el "hablar por hablar"). Ahí también aprendí de otra frase: "procura que tus palabras sean mejores que el silencio".
En cuanto a "maltratarnos" con calificativos negativos hacia nosotros mismos, creo que, a veces, es para conseguir algún piropo de nuestro interlocutor. Una necesidad de que alguien nos confirme que somos estupendos, que NO somos egoistas, que NO somos estúpidos...ya que por uno mismo no somos capaces de creerlo.

Me gustaria saber si hay algun libro respecto a este tema y que nos pueda servir de manual, guia..

Muchas gracias y un saludo

Miriam

Mr. Dupin dijo...

Es muy interesante este tema. De hecho yo mismo a veces pienso en él, sin embargo no lo habia visto tan claro como ahora.
El último párrafo parece hecho para mi. Como dice el comentario anterior, hay bastante de busqueda de respuesta contraria de nuestro interlocutor, por lo menos es asi al principio, luego se vuelve indistinguible de lo que uno piensa, es alli cuando se lo empieza a creer como verdadero. O al menos asi siento que me pasa a mi.

Saludos...

flor de té dijo...

Sólo decirte.. MUCHAS GRACIAS!!!. Andaba yo recriminándome pero al final.. me lo has puesto tan fácil.. al leerlo he pensado.. EUREKA!!. Si alguna vez tienes un hueco lee mi blog (nunca le digo a nadie que lo lea) pero me gustaría saber si .. voy bien.. un beso.